Hay una edad en la que crees que ya has superado eso de vivir con tus padres. Y luego la vida te desmonta el piso, la pareja o el trabajo en cuestión de una semana, y ahí estás otra vez, durmiendo en tu antigua habitación. ‘La casa nostra’ está construida entera sobre esa vergüenza, y por eso duele tanto como hace reír.
Miqui compartía piso con su mejor amigo, Èric, y llevaba una vida más o menos estable — hasta que dos golpes inesperados, casi seguidos, lo obligan a replantearse absolutamente todo. Vuelve al hogar familiar, a convivir otra vez con sus padres, mientras intenta reconstruir a la vez su vida sentimental y su vida profesional. Ya sabes, lo de siempre: intentarlo todo a la vez cuando en realidad no tienes ni una cosa resuelta.
Grabada con público en directo, como las de antes
Lo que hace especial a esta serie no es solo la premisa, sino cómo está hecha: ‘La casa nostra’ se graba con público en directo, un formato que no se producía en España desde hacía más de una década, desde clásicos como ‘Plats bruts’ o ‘Aquí no hay quien viva’. Los propios creadores han reconocido a ‘Friends’ y a ‘The Big Bang Theory’ como referencias directas. Se nota en cada escena: los tiempos cómicos son distintos, más vivos, con esa energía de que algo se está construyendo delante de gente de verdad, no solo delante de una cámara.
El reparto está encabezado por Marc Rius y Adrian Grösser como Miqui y Èric, junto a Paula Malia, Betsy Túrnez, Llum Barrera, Albert Ribalta y Núria Casas — y salpicado de cameos de caras conocidas de la tele, el cine y las redes que van apareciendo episodio a episodio.
Por qué te va a enganchar aunque no hayas vivido su premisa
No hace falta haber vuelto literalmente a casa de tus padres para reconocerte en ‘La casa nostra’. Basta con haber sentido esa mezcla concreta de alivio y humillación que da que te cuiden cuando ya no te tocaba que te cuidaran. La serie no se ríe de Miqui desde fuera — se ríe con él, con esa ternura incómoda de quien sabe que, tarde o temprano, todos volvemos a necesitar un sitio al que volver.
Si necesitas algo que te haga reír sin dejar de reconocerte en cada escena incómoda, esta es tu serie del mes.
