El 9 de septiembre de 2001 se estrenaba en HBO ‘Hermanos de sangre’ (‘Band of Brothers’), la miniserie bélica creada por Steven Spielberg y Tom Hanks que veinticinco años después sigue citándose como uno de los mejores productos de ficción que ha dado la televisión. Basada en el libro homónimo del historiador Stephen E. Ambrose, sus diez episodios siguen a la Compañía Easy del 506º Regimiento de Infantería Paracaidista de la 101ª División Aerotransportada, desde el entrenamiento hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.
De ‘Salvar al soldado Ryan’ a la televisión
Spielberg y Hanks llegaban a la serie tras colaborar en ‘Salvar al soldado Ryan’ (1998), y quisieron trasladar ese mismo nivel de rigor y crudeza al formato televisivo. El resultado fue una producción con un presupuesto de 125 millones de dólares, una cifra descomunal para la televisión de 2001, que permitió recrear con un realismo poco habitual hasta entonces batallas como la de Carentan o el asedio a Bastogne. Cada episodio se abre además con testimonios reales de veteranos de la Compañía Easy, una decisión que ancla la ficción en hechos verificables y que se convirtió en una de las señas de identidad más recordadas de la serie.
Un reparto que se hizo legendario
Damian Lewis encabeza el reparto como el mayor Richard Winters, con Ron Livingston como el capitán Lewis Nixon y Donnie Wahlberg como el teniente Carwood Lipton. Pero uno de los fichajes más comentados fue el de David Schwimmer, recién salido de ‘Friends’, en el papel del capitán Herbert Sobel, el instructor despiadado y profundamente detestado por sus propios hombres: un personaje completamente opuesto al Ross Geller que le había hecho célebre, y que sirvió para demostrar un registro dramático que pocos esperaban de él en aquel momento.
El origen de una trilogía bélica
‘Hermanos de sangre’ ganó el Emmy a la Mejor Miniserie y el Peabody Award, y sentó las bases de lo que terminaría siendo una trilogía no oficial sobre la Segunda Guerra Mundial firmada por Spielberg y Hanks: le siguieron ‘The Pacific’ en 2010, centrada en el frente del Pacífico, y ‘Masters of the Air’ en 2024, sobre los pilotos de bombarderos de la fuerza aérea. Ninguna de las dos secuelas ha logrado igualar del todo el impacto cultural de la original, que sigue siendo el punto de referencia obligado cada vez que se habla de ficción bélica en televisión.
Un cuarto de siglo después de su estreno, ‘Hermanos de sangre’ se sigue recomendando como una de las mejores series jamás hechas, y su fórmula —rigor histórico, testimonios reales y un reparto coral que convirtió a actores entonces poco conocidos en nombres propios del oficio— continúa siendo el modelo a seguir para cualquier producción que aspire a retratar la guerra desde dentro. La serie completa puede verse actualmente en HBO Max, la misma plataforma que la produjo hace veinticinco años y que sigue teniéndola como una de sus piezas más reclamadas por los suscriptores cada vez que se acerca un aniversario redondo como este.
