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El infarto real que Martin Sheen sufrió rodando ‘Apocalipsis Now’ y que el equipo ocultó para que la producción no se cancelara

El rodaje de ‘Apocalipsis Now’ (1979) ya era legendario por su caos —un tifón que destruyó entre el 40 y el 80%…

Martin Sheen (Wikimedia Commons)

El rodaje de ‘Apocalipsis Now’ (1979) ya era legendario por su caos —un tifón que destruyó entre el 40 y el 80% de los decorados, meses de retraso, un presupuesto disparado— antes de que, en marzo de 1977, ocurriera el episodio más grave de todos: su protagonista, Martin Sheen, sufrió un infarto real en mitad de la selva filipina. Tenía 36 años.

Un infarto que se ocultó a los productores

Sheen se encontraba en Filipinas cuando notó los síntomas y tuvo que arrastrarse cerca de 400 metros hasta encontrar ayuda, convencido de que se estaba muriendo. Fue trasladado en helicóptero de emergencia. Pero lo más llamativo no fue el infarto en sí, sino lo que ocurrió después: temiendo que los inversores retiraran la financiación de una película ya al borde del abismo económico si se conocía la gravedad real de lo sucedido, el equipo hizo correr la versión de que Sheen había sufrido un golpe de calor, no un infarto. La versión oficial se mantuvo así durante meses.

El doble que nadie acreditó

Mientras Sheen se recuperaba, la producción no se detuvo del todo: su hermano, el actor Joe Estevez, lo sustituyó en varios planos rodados de espaldas o a distancia, e incluso grabó parte del audio de algunas escenas, sin aparecer acreditado en ningún lugar. Sheen no regresó al rodaje hasta el 19 de abril. Años después, el propio Francis Ford Coppola reconoció que ni él mismo era capaz de distinguir con seguridad qué planos eran de Sheen y cuáles de su hermano.

«Solo es una película, cariño»

El propio Sheen ha contado el episodio en varias entrevistas a lo largo de los años. «Tuvieron que traerme en helicóptero», recordó. «Odiaba subirme a esos helicópteros porque habíamos tenido muchos sustos, pero ese día era una emergencia de verdad». Sobre el momento en que lo llevaban en camilla hacia el hospital, recordó el rostro de su mujer, Janet, apareciendo entre la gente: «Me susurró: ‘solo es una película, cariño’. A partir de ahí empecé a sanar». El actor ha insistido en que no se arrepiente de la experiencia, pese a admitir que, de haber sabido lo que le esperaba, «habría pasado» de hacer la película.

Un rodaje que se alargó 238 días

El infarto de Sheen fue solo un episodio más dentro de un rodaje que arrancó el 20 de marzo de 1976 y no terminó hasta el 21 de mayo de 1977: 238 días de filmación, muy por encima de lo previsto, marcados también por el tifón Olga, que en mayo de 1976 paralizó la producción entre seis y ocho semanas. El resultado, pese a todo, se convirtió en una de las películas bélicas más influyentes de la historia del cine, y el infarto oculto de su protagonista terminó siendo, con el tiempo, una de las anécdotas más contadas de un rodaje que ya era sinónimo de caos antes de que ocurriera. El propio Sheen ha dicho en más de una ocasión que, pese al susto, no cambiaría la experiencia: le obligó a enfrentarse a una parte de sí mismo que de otro modo, asegura, nunca habría llegado a conocer.