El cruce entre el cine de Hollywood y la industria musical de nuestro país a finales de los noventa dejó anécdotas que hoy parecen sacadas de una simulación. En 1999, con motivo del estreno de ‘Matrix’ en Barcelona, la maquinaria de Warner Bros organizó una fiesta por todo lo alto. Entre los invitados estaba la banda viguesa Los Piratas, liderada por el músico Iván Ferreiro, que acudieron a tocar en el evento. Nadie en la sala podía imaginar cómo terminaría aquella noche para los gallegos.
Un vínculo cinematográfico gestado dos años antes
La presencia del grupo gallego en aquella fiesta tan exclusiva no fue casualidad ni un capricho de última hora de los promotores. Dos años antes, en 1997, una canción de Los Piratas titulada ‘Mi matadero clandestino’ se había incluido en la versión española de la banda sonora de ‘Batman y Robin’. Aquella película también había sido distribuida en España por Warner Bros, lo que consolidó una relación profesional entre la multinacional y el grupo de rock alternativo. Por ese motivo, cuando la compañía necesitó amenizar la llegada de su nuevo hito de ciencia ficción a la Ciudad Condal, pensó directamente en ellos.
Silenciados por dar la chapa en plena fiesta
La actuación en la fiesta de la película dirigida por las hermanas Wachowski no salió exactamente como el grupo tenía planeado en un principio. Según relató el propio Iván Ferreiro en una entrevista concedida a Los40, la banda tocó un rato hasta que los responsables del evento empezaron a hacerles callar porque daban la chapa. El volumen o la intensidad del directo no encajaban con el tono corporativo que buscaban los organizadores en aquel momento. La gran mayoría de los asistentes ni siquiera prestaba atención a los acordes que sonaban desde el escenario improvisado.
El único espectador atento era el protagonista
Entre toda la marabunta de ejecutivos e invitados trajeados, había una única excepción que miraba hacia el escenario con verdadero interés. El actor Keanu Reeves, flamante protagonista de la película que se celebraba aquella noche, era el único que prestaba atención a los vigueses. Lejos de ignorar la música o refugiarse en la zona VIP, el actor seguía el ritmo con curiosidad mientras el resto del local ignoraba por completo a la banda española. Aquella pequeña muestra de respeto cambió por completo el transcurso de la noche para los músicos.
Una improvisación histórica con ‘Miña terra galega’
Cuando el grupo ya estaba recogiendo sus instrumentos y a punto de ser expulsado del local, alguien se acercó con una propuesta totalmente inesperada. Vinieron a decirles que Keanu tocaba el bajo y querían saber si él y un amigo batería podían subir a tocar algo con ellos. Iván Ferreiro aceptó encantado y empezó a cantar ‘Miña terra galega’ mientras el actor y su acompañante improvisaban los acordes de ‘Sweet Home Alabama’. Ambas canciones compartían la misma progresión de acordes, lo que facilitó el apaño musical sobre la marcha. Después de aquello, el vocalista gallego estuvo un buen rato charlando tranquilamente con la estrella de Hollywood sobre música.
