Desde el año 2000, la lista de referencia del American Film Institute sobre las mejores comedias de la historia, ‘AFI’s 100 Years…100 Laughs’, tenía un nº1 fijo: ‘Con faldas y a lo loco’ (Billy Wilder, 1959). Veintiséis años después, el 28 de junio de 2026, el propio AFI decidió reescribir ese primer puesto — algo que su presidente y CEO, Bob Gazzale, justificó con una frase que resume bien todo el cambio: «Tenía razón. Nos alegra corregir este error mientras Mel celebra su centenario».
El cambio que nadie esperaba en una lista de hace 26 años
El «Mel» al que se refería Gazzale es Mel Brooks, que cumplió 100 años en 2026. Brooks llevaba décadas quejándose, medio en broma medio en serio, de que su propia ‘Sillas de montar calientes’ (‘Blazing Saddles’, 1974) era más divertida que ‘Con faldas y a lo loco’, pese a que en la lista original de 2000 ni siquiera encabezaba el ranking: figuraba en el puesto 6º. Por su centenario, el AFI decidió tomarse en serio la queja del propio director y reorganizó la lista, ascendiendo ‘Sillas de montar calientes’ hasta el número 1 y desplazando a la película de Wilder al segundo puesto que ocupa hoy. Brooks es, además, el único cineasta con tres títulos entre los 15 primeros de la lista: junto a ‘Sillas de montar calientes’, también aparecen ‘Los productores’ (nº11) y ‘El jovencito Frankenstein’ (nº13).
La lista se elabora a partir de un panel de más de 1.500 profesionales del cine —directores, guionistas, actores, críticos e historiadores— y evalúa cada película por su impacto cómico global, no solo por el número de chistes o gags concretos, además de por su legado dentro de la cultura popular estadounidense.
Las tres comedias que no deberías perderte después
Si ya conoces ‘Sillas de montar calientes’ —la parodia del western de Brooks sobre un sheriff negro nombrado para sabotear un pueblo racista, tan políticamente incorrecta como calculadamente subversiva—, estas son las tres siguientes en el nuevo orden del AFI:
‘Con faldas y a lo loco’ (Billy Wilder, 1959), en el nº2, sigue siendo para el propio AFI y para gran parte de la crítica el estándar de la comedia con travestismo y equívocos, con Jack Lemmon y Tony Curtis huyendo de la mafia disfrazados de música de una banda femenina, y Marilyn Monroe en el papel que terminó de consolidarla como icono.
‘Tootsie’ (Sydney Pollack, 1982), en el nº3, sitúa a Dustin Hoffman como un actor que solo consigue trabajo haciéndose pasar por mujer — una comedia que, más de cuarenta años después, se sigue citando como una de las mejores del género por cómo combina el enredo cómico con una crítica certera al propio mundo del espectáculo.
‘¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú’ (‘Dr. Strangelove’, Stanley Kubrick, 1964), en el nº4, demuestra que hasta el apocalipsis nuclear puede convertirse en comedia negra en las manos adecuadas, con Peter Sellers interpretando tres papeles distintos en una de las sátiras políticas más afiladas jamás llevadas a la gran pantalla.
Cuatro películas, cuatro décadas distintas, un mismo objetivo: demostrar que hacer reír en serio es, para el AFI, tan difícil de lograr como cualquier otro género —y que a veces hacen falta 26 años y el centenario de un director para corregir el veredicto.
