Hay series que se anuncian como «la más ambiciosa jamás producida» y luego se quedan a medio camino. Esta no es una de ellas. Con un presupuesto que los medios especializados sitúan en cientos de millones de dólares —solo la primera temporada rondó los 465 millones, según distintas estimaciones, y Amazon pagó otros 250 millones únicamente por los derechos de la obra que adapta—, es sin discusión la producción televisiva más cara de la historia.
Ahora mismo tienes disponibles 16 episodios repartidos en dos temporadas, y una tercera ya confirmada que llega el 11 de noviembre. Es el momento perfecto para ponerte al día antes de que se convierta en el tema de conversación de este otoño.
Una precuela del clásico absoluto de la fantasía
Hablamos de ‘El Señor de los Anillos: los Anillos de Poder’, la precuela ambientada miles de años antes de la trilogía de Peter Jackson, en la Segunda Edad de la Tierra Media que J.R.R. Tolkien apenas esbozó en sus apéndices y que la serie desarrolla desde cero: la forja de los Anillos, el ascenso de Sauron bajo una identidad oculta, y los orígenes de reinos y personajes que en los libros y películas ya aparecían consolidados.
Al frente están Morfydd Clark como una Galadriel joven y guerrera, muy distinta a la que interpretaba Cate Blanchett en el cine, junto a Robert Aramayo, Markella Kavenagh, Ismael Cruz Córdova, Charlie Vickers y Daniel Weyman, bajo la dirección de los showrunners Patrick McKay y John D. Payne.
Por qué merece la pena ahora
La primera temporada (2022) tuvo un recibimiento dividido, sobre todo entre quienes esperaban una copia exacta de las películas de Jackson. La segunda (2024) ajustó el ritmo narrativo y profundizó en el villano central de toda la saga, ganándose a buena parte de la crítica que se había mostrado escéptica al principio. Con la tercera temporada ya en camino para noviembre, empezar ahora te permite llegar con las dos primeras frescas justo cuando se reactive la conversación.
Si te gusta la fantasía épica con ambición visual —cada episodio se rodó con presupuestos de cine, no de televisión convencional— y no te importa que la historia se tome su tiempo para construir un mundo entero desde sus cimientos, esta es una de las apuestas más ambiciosas que ha hecho cualquier plataforma de streaming hasta la fecha.
