Penélope Cruz ganó su Oscar en 2009 por ‘Vicky Cristina Barcelona’, convirtiéndose en la primera actriz española en lograr un premio de interpretación de la Academia. Diecisiete años después no está persiguiendo una segunda estatuilla tanto como eligiendo con qué película quiere subir al escenario, porque esta temporada tiene tres donde elegir: ‘La Bola Negra’, ‘The Invite’ y ‘Bunker’. Y, por primera vez en la historia de los Oscar, ninguna de las tres tiene por qué excluir a las otras.
Tres películas, tres papeles distintos
En ‘La Bola Negra’, de Javier Calvo y Javier Ambrossi, Cruz interpreta a una cantante de cabaret en un papel del tamaño de un cameo que la crítica ya ha señalado como uno de los momentos que más se recuerdan de la película, tanto en Cannes como después en Telluride. En ‘The Invite’, la comedia coral de Olivia Wilde para A24, tiene otro papel de reparto que roba escenas frente a Edward Norton, y que abre una segunda vía hacia la categoría de actriz secundaria. Y en ‘Bunker’, de Florian Zeller —el director de ‘El padre’, la película que le dio a Anthony Hopkins su segundo Oscar—, Cruz interpreta a la protagonista junto a su marido en la vida real, Javier Bardem, en la que es su octava película juntos: una pareja de 17 años de matrimonio, casi calcado a la duración real del suyo, con Bardem dando vida a un arquitecto que construye un búnker de supervivencia para un multimillonario recluido. Sony Pictures Classics, el mismo estudio que llevó a ‘El padre’ a seis nominaciones y dos estatuillas, prepara para ‘Bunker’ una campaña a mejor actriz protagonista, con Bardem también en las quinielas de mejor actor.
La regla que lo cambia todo
Lo que convierte esta temporada en un caso sin precedentes no son los tres papeles en sí —otros intérpretes han tenido años igual de prolíficos—, sino un cambio normativo aprobado este mismo año por la Academia: a partir de esta 99ª edición de los Oscar, un mismo intérprete puede lograr dos nominaciones dentro de la misma categoría, siempre que ambas interpretaciones queden entre las cinco más votadas. Hasta ahora, si un actor o actriz recibía suficientes votos para dos nominaciones en la misma categoría, la de menor apoyo quedaba automáticamente eliminada. Cruz se ha convertido en el caso de prueba perfecto de la nueva norma: según ha contado la propia revista Variety, que ya había analizado este escenario exacto cuando se aprobó el cambio, sus dos papeles secundarios —el de ‘La Bola Negra’ y el de ‘The Invite’— podrían, en teoría, competir juntos por primera vez en la categoría de actriz de reparto.
Una oportunidad con su propia trampa
El riesgo, señala Variety, es precisamente ese: la misma regla que hace posible la doble nominación puede fragmentar el voto de los académicos entre las dos películas. Si el apoyo se reparte entre ‘La Bola Negra’ y ‘The Invite’, ninguna de las dos interpretaciones podría llegar a colarse entre las cinco finalistas; si se concentra en una sola, Cruz tendría más garantías, pero renunciaría a la posibilidad de la doble nominación. Netflix, que se ha hecho con los derechos de ‘La Bola Negra’ con la ventana de estreno en cines más larga de su historia (47 días a partir del 16 de octubre) y le ha dado a Cruz un premio especial en Toronto, y A24, distribuidora de ‘The Invite’, tienen cada una sus propios incentivos para proteger a su candidata y no necesariamente para coordinarse entre sí.
Lo que hay en juego
Si finalmente logra dos nominaciones en la misma edición, Cruz no sería la primera —el reglamento anterior a veces permitía casos similares en categorías distintas—, pero sí sería la primera beneficiada por esta norma concreta desde su entrada en vigor. Y si además se llevara una segunda estatuilla, entraría en un grupo reducidísimo de intérpretes con más de un Oscar de reparto: hoy solo lo comparten Dianne Wiest (‘Hannah y sus hermanas’ y ‘Balas sobre Broadway’) y Shelley Winters (‘El diario de Ana Frank’ y ‘Un guiño al pasado’). De momento, ninguna de las tres películas necesita depender de las demás para sostener su propia campaña: las tres avanzan por su cuenta, con premios y buenas críticas propias, lo que le permite a Cruz, según resume la propia Variety, no tener que fabricar ningún relato — solo elegir cuánto quiere apoyarse en él.
