Dentro del mundo de la ciencia ficción hay una encuesta que se sigue citando casi treinta años después: la que organizó la revista especializada Locus en 1998, preguntando a sus lectores por la mejor novela del género publicada antes de 1990. No es una lista hecha por un solo crítico ni un ranking algorítmico — es la opinión acumulada de miles de lectores del propio género, y su resultado sigue siendo el punto de referencia habitual cuando se habla de «los clásicos que hay que leer sí o sí». Si ya has leído la que quedó en el número uno, estas son las tres siguientes que deberías tener en tu lista.
El número uno que nadie discute: ‘Dune’
‘Dune‘ (1965), de Frank Herbert, encabezó la encuesta con comodidad, y es de esas novelas cuya reputación ha crecido en vez de desgastarse con el tiempo — ayudada, sin duda, por el renovado interés que generaron las adaptaciones cinematográficas de Denis Villeneuve ya en el siglo XXI. La historia de Paul Atreides y el planeta desértico Arrakis, con su mezcla de política, religión, ecología y una de las construcciones de mundo más ambiciosas jamás escritas en el género, es la razón por la que «épico» se queda corto para describirla: es sencillamente el libro con el que se suele medir todo lo demás.
Las 3 que no deberías perderte después
En el segundo puesto quedó ‘La luna es una cruel amante‘ (1966), de Robert A. Heinlein, la historia de una colonia lunar que se rebela contra el gobierno de la Tierra — una novela que mezcla ciencia ficción dura con una reflexión política sobre la libertad y la autodeterminación que sigue generando debate entre sus lectores.
El tercer puesto fue para ‘La mano izquierda de la oscuridad‘ (1969), de Ursula K. Le Guin, ambientada en un planeta helado habitado por una especie sin género fijo — una de las primeras y más influyentes exploraciones del género y la identidad dentro de la ciencia ficción, que sigue estudiándose y recomendándose décadas después de su publicación.
Y cerrando el podio, en el cuarto lugar, la ‘Trilogía de la Fundación‘ (1951-1953), de Isaac Asimov — la saga que imagina el colapso y la posterior reconstrucción de un imperio galáctico a través de la psicohistoria, una disciplina ficticia capaz de predecir el comportamiento de sociedades enteras. Es, junto a ‘Dune’, probablemente la referencia más citada cuando alguien pregunta por dónde empezar a leer ciencia ficción «de las buenas».
Vale la pena aclarar un matiz sobre esta encuesta: Locus la ha repetido varias veces a lo largo de las décadas (1975, 1987, 2012…), y cada edición ha dado resultados algo distintos según la generación de lectores consultada. La de 1998, que es la que recoge este ranking, limitaba la votación a novelas publicadas antes de 1990 —lo que explica que no aparezcan títulos más recientes— y sigue siendo la más citada cuando se habla de los grandes clásicos del género, precisamente por la amplitud de lectores que participaron en ella.
Cuatro autores, cuatro visiones completamente distintas de lo que puede llegar a ser el género: política interplanetaria, rebelión lunar, identidad de género en otro planeta y el ascenso y caída de imperios enteros. Si el consenso de varias generaciones de lectores sirve de guía, difícilmente encontrarás una mejor manera de completar tu estantería de ciencia ficción que con estas cuatro.
