¿Quién fue Eugenio Ochoa González?

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Dentro del vasto universo literario español confluyen prácticamente una infinidad de escritores que han ilustrado con sus obras y trabajos la historia del país. En absolutamente todos los siglos que se estudien se pueden encontrar figuras literarias españolas que han sido referentes a nivel mundial.

Algunos de los nombres resuenan con eco, son estudiados por en los colegios españoles y no necesitan, ni mucho menos, presentación alguna. Otros, sin embargo, parecen haber sido transportados a un limbo temporal que limita la lectura de su obra y el estudio de su vida a un ámbito mucho más reducido y académico, relegando sus novelas, ensayos, o artículos a estantes de bibliotecas, por desgracia, apenas visitados. Ese es exactamente el caso de Eugenio Ochoa González, también conocido sencillamente como Eugenio de Ochoa. Pero, en este artículo, trataremos de hacer honor presentando a este influyente literato castellano.

 

Formación

Nacido en Lezo, un pueblo de Guipúzcoa, el 19 de abril de 1815, bautizado como hijo de José Cristóbal de Ochoa y Vilches y Agustina Francisca de Montel. Empezó sus estudios básicos en el Colegio de San Mateo, aunque luego, iría con los dominicos del Colegio de Santo Tomás. Pero lo que realmente marcaría su formación temprana, sería el traslado a París, en 1928, con 13 años, donde estudió en L’École Centrale des Arts et Manufactures. Allí fue llevado por Sebastián de Miñano y Bedoya, quien se rumoreaba que era su padre verdadero.

En la capital francesa, Eugenio Ochoa González conocería de primera mano la agitada vida social del país durante estos años. Estos años marcarían su vida y obra para siempre, haciendo referencia en muchos de sus escritos a estos años de inspiración, donde conoció y se movió en el entorno de los intelectuales de la época. Por ejemplo del barón Gros, al lado del cual estudió pintura, campo que no puedo abordar debido a una enfermedad que minaba su capacidad visual.

 

Una vida dedicada al arte

Una de las aportaciones más importantes de Eugenio Ochoa González sería la promoción de la revista El Artista, junto a Federico de Madrazo y el Conde Campo Alange. Aunque no sería su única aportación al estilo periodístico, en auge en esta época. Por ejemplo, también encontramos su enorme aportación al Boletín de Madrid, aunque dejaría esta publicación debido a las condiciones política de la época. Situación que no impediría que, poco tiempo después, fuera nombrado Administrador de la Imprenta Nacional y Director de la Gaceta. Sin salirnos de este ámbito nos encontramos que participó en la publicación de obras como Don’t Forget Me (1837), El Iris (1841), Revista Back Facultad de Civilización Europea (1843), Revista de Madrid (1839), Revue de Paris (1840), Semanario Ptorescto Español (1836) o Universidad Moniteur (1843). Publicó también cuentos sobre asuntos sobrenaturales y de carácter lúgubre, que se publicaron en el Semanario Pintoresco, El Correo de Ultramar, y en la revista El Artista.

También es reconocido como uno de los grandes promotores de los llamados autores del Siglo de Oro, entre los que se encuentran Calderón de la Barca, Quevedo o Lope de Vega.

Si echamos un vistazo a la obra de Eugenio Ochoa González, encontramos un amplio abanico de estilos que abarcan el teatro, la narrativa y la poesía. Sus obras más reconocidas son los dramas Un día del año e Incertidumbre y amor, las novelas Los Guerrilleros y El Auto de Fe y poesías difundidas en periódicos y revistas, y serían recogidas en un único volumen, titulado Ecos del alma, en el año 1844.

 

Sillón de la letra h

El 25 de febrero de 1847, Eugenio Ochoa González ocupaba el sillón de la RAE correspondiente a la letra h. Aunque ya había sido admitido tres años antes como honorario, en 1844. El principal argumentario que se le atribuye para ello fue su labor para la difusión del patrimonio cultural y literario español en Francia y Europa. Falleció en Madrid el 28 de febrero de 1872, a la edad de 56 años.