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Crítica de «La madre del blues», la película de Netflix

Refleja con soltura una potente figura musical de los 20, pero a su altura se atreven a toserle los acompañantes de la banda al ritmo de un melodioso diálogo

Crítica La madre del blues

Nos tienen acostumbrados desde Netflix en las últimas fechas a una curiosa ambivalencia en sus películas: o brillan con reflejos oscarianos o se hunden en el pozo de la miseria de los estrenos que no provocan mucha emoción y que se olvidan a los días.

En este curioso clima de cara o cruz llegaba esta propuesta que se centra en los años veinte con la intención de homenajear a Ma Rainey, una de las voces más importantes de este estilo musical. Todo ello con dos caras propias: la de Chadwick Boseman, en la que es su última película antes de fallecer, y Viola Davis, que asume la responsabilidad de dar vida a la cantante. Más abajo tienes la sinopsis y crítica de La madre del blues.

   Sinopsis   

En el Chicago de los años veinte, donde todos es más bonito, desde los coches hasta el polvo que tapa el sol, y donde los policías son fácilmente influenciables, un grupo de músicos espera a que llegue su líder vocalista, Ma, en el estudio de grabación.

Esta llega una hora tarde de la mano de su sobrino y una joven, aunque no está dispuesta a ponerle las cosas fáciles a nadie.

   Crítica   

Aún a cierta distancia de ser uno de esos granos brillantes como perlas de la plataforma, es capaz de sobresalir destacadas del resto de la paja que casi semanalmente acostumbran a estrenar desde la marca de la ene roja, con interesantes diálogos por delante y una inteligente forma de dar vida a todo el racismo de una época. Todo ello desde un sótano con un variopinto grupo musical capaz de representar esperanza, sueños, desesperación, resignación y dolor como respuesta al racismo que sufren. Y del que no saldrán jamás.

Notable papel de Viola Davis, creíble en cada segundo, e incluso con capacidad de conmocionar en según qué escenas y planos, dando vida a una mujer de armas tomar, en la que se puede entrever en cada momento, con una agria interpretación perfectamente medida, la respuesta al racismo dominante.

Interpretación sobresaliente la de de un Chadwick Boseman que brilla en cada segundo ante la cámara, casi tanto como los nuevos zapatos con los que aparece fanfarroneando ante los compañeros de grabación. Con un monólogo de un par de minutos, que supone el clímax de la cinta a fuerza de alta interpretación, puede ser suficiente para ser nominado de forma póstuma en los Oscar.

Crítica La madre del blues

Quizás uno de los puntos fuertes de la película es su duración. Apenas hora y media cargada de frases potentes e inteligentes situaciones y personajes, en la que nada sobra y pocas cosas faltan.

   ¿Debes verla?  

: Te interesa una historia que pone en perspectiva el racismo clásico y asqueroso en Chicago.

No: Esperabas un vibrante musical con la típica parafernalia de gente bailando (vete a ver The prom).

Nota: 7,4/10

 

¿Estás de acuerdo con nuestra crítica de La madre del blues? Más abajo te dejamos otras por si quieres leerlas.