Cuando el American Film Institute (AFI) reunió en 2008 a más de 1.500 líderes de la industria del cine —directores, guionistas, actores, críticos e historiadores— para votar las diez mejores películas de cada gran género, la categoría de animación tuvo un resultado que sigue sin discutirse casi dos décadas después.
El nº1: ‘Blancanieves y los siete enanitos’
En lo más alto del ranking AFI’s 10 Top 10 de animación quedó ‘Blancanieves y los siete enanitos’ (1937), el primer largometraje de animación de la historia del cine comercial estadounidense. No es solo un premio a la nostalgia: la película de Walt Disney fue la que demostró que un dibujo animado podía sostener una narrativa completa de más de una hora y competir de tú a tú con el cine de imagen real, algo que en 1937 nadie daba por hecho.
Las tres que no deberías perderte después
Justo detrás, el consenso del AFI sitúa a ‘Pinocho’ (1940), considerada por buena parte de la crítica técnica como el pico de perfección artesanal del primer Disney, con una animación de personajes y fondos que muchos estudios siguen citando como referencia. En tercer lugar aparece ‘Bambi’ (1942), la película que llevó el naturalismo y el minimalismo narrativo a un género que hasta entonces se apoyaba en diálogos y gags constantes. Cierra el cuarto puesto ‘El rey león’ (1994), la gran obra del renacimiento Disney de los 90 y la prueba de que, más de cincuenta años después de ‘Blancanieves’, la fórmula seguía funcionando a otra escala completamente distinta.
El resto de la lista del AFI —hasta completar el top 10— incluye ‘Fantasía’, ‘Toy Story’, ‘La bella y la bestia’, ‘Shrek’ (la única película no Disney de las diez), ‘Cenicienta’ y ‘Buscando a Nemo’. De los diez títulos, nueve pertenecen a Disney, un dominio que refleja tanto la historia del estudio como el propio origen del comité que elaboró la encuesta.
Casi veinte años después de aquella votación, con Pixar, Studio Ghibli o los premios Óscar a mejor película de animación como referencias que no existían del mismo modo en 2008, el ranking del AFI sigue siendo uno de los pocos consensos amplios y verificables sobre qué películas sentaron las bases del género tal y como lo conocemos hoy.
