Entre los nombres reales que ‘La Bola Negra’ lleva a la pantalla —Los Javis estrenan la película el 25 de septiembre en España tras ganar el Premio a la Mejor Dirección en Cannes 2026— hay uno que la mayoría del público no conocerá de antemano: Rafael Rodríguez Rapún, al que interpreta Miguel Bernardeau. No es un personaje secundario inventado para dar contexto histórico. Rodríguez Rapún existió, tuvo una relación real con Federico García Lorca y su historia terminó, como la del propio poeta, en la Guerra Civil española.
El secretario de La Barraca que se convirtió en el gran amor de Lorca
Rodríguez Rapún nació en 1912 en el seno de una familia humilde, estudió Ingeniería de Minas y llegó a jugar al fútbol en el Atlético de Madrid antes de unirse en 1933 a La Barraca, la compañía de teatro universitario que Lorca dirigía y con la que recorría España representando clásicos del Siglo de Oro para público que apenas tenía acceso al teatro. Empezó como actor y terminó como secretario de la compañía, encargado de coordinar las giras, organizar los viajes y las funciones, y llevar las cuentas y la documentación. Fue durante la gira del verano de 1935 cuando Lorca y Rodríguez Rapún se enamoraron. El poeta lo apodaba cariñosamente «el hombre de las tres erres», por las iniciales de su nombre completo.
Los sonetos que Lorca escribió para él, publicados décadas después
La relación, siempre discreta dado el contexto de la época, dejó una huella literaria concreta: se considera que Rodríguez Rapún inspiró los «Sonetos del amor oscuro», once poemas que Lorca escribió en otoño de 1933, después de que Rapún faltara a un estreno teatral en Valencia. Uno de ellos termina con los versos «Así mi corazón de noche y día / preso en la cárcel del amor oscura, / llora sin verte su melancolía». Por el contenido explícitamente homosexual de los poemas, no se publicaron de forma oficial y completa hasta muchos años después de la muerte de Lorca, en pleno franquismo, cuando reconocer esa faceta del poeta seguía siendo motivo de censura.
Su muerte en la Guerra Civil, un año después que Lorca
Cuando en el verano de 1936 llegó la noticia del asesinato de Lorca a manos de milicias franquistas en Granada, Rodríguez Rapún se alistó para defender la República. Completó formación de artillería y alcanzó el grado de teniente. Fue destinado al frente cántabro, donde resultó herido de gravedad durante los bombardeos de la Campaña del Norte; murió poco después en un hospital de Santander, el 18 de agosto de 1937, con 25 años. Sus restos descansan hoy en el cementerio de Ciriego, en Santander, donde asociaciones memorialistas como Héroes de la República han trabajado en los últimos años para reivindicar su figura más allá de su relación con Lorca — la de un joven comprometido políticamente que murió defendiendo la República, no solo «el gran amor del poeta».
‘La Bola Negra’, basada en la novela inacabada del propio Lorca —solo llegó a escribir cuatro páginas antes de ser asesinado— y en la obra de teatro ‘La piedra oscura’ de Alberto Conejero, sitúa la historia de este personaje en una de sus tres líneas temporales, junto a los años 1932 y 2017. Verlo interpretado por Bernardeau en la gran pantalla es, en cierto modo, devolverle a Rodríguez Rapún un protagonismo que la historia oficial nunca le dio del todo.
