Tom Ford ha terminado el rodaje de ‘Cry to Heaven’, su primera película en casi diez años. El diseñador y cineasta, que no dirigía desde ‘Nocturnal Animals’ (2016), rodó del 19 de enero al 23 de marzo de 2026 —diez semanas— entre Roma y Caserta.
Una vuelta al cine que Ford lleva años anunciando
Ford ya había adelantado sus planes hace dos años, cuando declaró a GQ que quería «pasar los próximos 20 años» de su vida haciendo películas, y que «la moda es un juego de hombres jóvenes». ‘Cry to Heaven’ es su tercer largometraje como director, después de ‘A Single Man’ (2009) —presentada en el Festival de Venecia, donde Colin Firth ganó la Copa Volpi al mejor actor— y ‘Nocturnal Animals’ (2016), con la que ganó el Gran Premio del Jurado, también en Venecia.
La película, producida por Fade to Black, adapta la novela homónima de Anne Rice publicada en 1982 y ambientada en la Venecia del siglo XVIII, donde los destinos de un grupo de cantantes de ópera se cruzan. El proyecto está autofinanciado por el propio Ford, que consultó con varios estudios antes de decidir producirlo por su cuenta —la misma independencia con la que gestionó su propia marca de moda tras dejar la dirección creativa de Gucci en 2004.
Un reparto con un debut inesperado
El reparto reúne a Nicholas Hoult (Tonio Treschi), Aaron Taylor-Johnson (Guido Maffeo), Colin Firth (Carlo) y Mark Strong (Calvino), junto a Ciarán Hinds, George MacKay, Paul Bettany, Hunter Schafer, Thandiwe Newton y Julianne Moore —que ya trabajó con Ford en ‘A Single Man’— en un papel pequeño. La cantante Adele debuta como actriz. La fotografía corre a cargo de Benjamin Kračun, que ya colaboró con Emerald Fennell en ‘Promising Young Woman’.
El estreno está previsto para finales de otoño de 2026, con la posibilidad de una presentación en el Festival de Venecia si la postproducción se completa en los próximos cinco meses.
