American Hostage se estrena hoy en Movistar Plus+ como una temporada completa de ocho episodios. Jon Hamm interpreta a Fred Heckman, periodista radiofónico de Indianápolis, frente a Giovanni Ribisi en el papel de Tony Kiritsis, un secuestrador que exige contar su versión en directo. Es la primera vez en años que Hamm vuelve a un papel de época, pero esta vez cambia la Madison Avenue de los 60 por la redacción de una emisora de radio en 1977.
Qué conecta a Fred Heckman con Don Draper
La comparación es inevitable: Jon Hamm se hizo mundialmente conocido por interpretar a Don Draper en Mad Men, un publicista capaz de controlar cualquier imagen excepto la suya propia. Fred Heckman pertenece a un mundo distinto —la radio informativa, no la publicidad— pero comparte con Draper una cualidad que Hamm ha sabido explotar en ambos papeles: la de un hombre que debe mantener la compostura mientras la situación que lo rodea se le escapa de las manos.
La diferencia esencial está en lo que hay en juego. Don Draper protegía una reputación y un negocio; Heckman tiene que proteger una vida. American Hostage traslada a Hamm del Manhattan ficticio de los años 60 a un Indianápolis real de 1977, y esa distancia temporal corta —apenas una década dentro de la misma estética de trajes, despachos y cigarrillos— permite al espectador reconocer enseguida el registro del actor sin confundir una historia con la otra.
Heckman no es un personaje inventado para la ocasión. La serie se basa en un podcast guionizado anterior en el que el propio Hamm ya puso voz al periodista, antes de que el proyecto se convirtiera en una producción televisiva con reparto completo. Esa continuidad entre audio y televisión reforzó la decisión de mantenerlo como protagonista cuando el formato cambió.
Qué ocurrió realmente en la crisis de Indianápolis de 1977
La serie se inspira en un secuestro real ocurrido en Indianápolis en 1977, cuando Tony Kiritsis retuvo a un agente hipotecario y le colocó una escopeta sujeta al cuello mediante un mecanismo que podía dispararse con un solo movimiento. La crisis se prolongó durante aproximadamente 63 horas. Kiritsis quería que sus reivindicaciones se hicieran públicas y encontró en Fred Heckman, responsable informativo de la emisora WIBC, al interlocutor con el que aceptaba hablar.
Lo que convierte el caso en material especialmente útil para una serie sobre medios es que la radio podía alterar la propia noticia: Kiritsis escuchaba la cobertura en directo y llegó a reaccionar ante informaciones sobre posibles movimientos policiales. La redacción dejó de observar el suceso desde una distancia segura, porque aquello que emitía podía llegar de inmediato al hombre armado y modificar el curso de la negociación.
Jon Hamm está acompañado por Giovanni Ribisi, Mireille Enos, Kristoffer Polaha y William Jackson Harper, en una producción de Sony Pictures Television creada por Shawn Ryan y Eileen Myers. La serie tuvo su recorrido internacional antes de llegar a España, incluido un paso por el South International Series Festival de Cádiz dentro de su Sección Oficial de Ficción.
American Hostage plantea un thriller en el que el arma más delicada puede ser un micrófono abierto, y Jon Hamm vuelve a demostrar que puede sostener una década entera —ya sea la publicidad de los 60 o la radio de los 70— con la misma mezcla de aplomo y fractura interior. ¿Prefieres al Hamm publicista que vendía ilusiones en Mad Men o al periodista que esta vez tiene que negociar con una vida real de por medio?
