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David Chase, creador de series: ‘El problema de la televisión es que te da exactamente lo que crees que quieres, hasta que te das cuenta de que te ha vaciado por dentro’

Una reflexión atemporal de la mente detrás de 'Los Soprano' sobre cómo el consumo cultural de masas ha mutado en una vía rápida de aturdimiento digital.

David Chase, creador de series: 'El problema de la televisión es que te da exactamente lo que crees que quieres, hasta que te das cuenta de que te ha vaciado por dentro'

Wikipedia

Hay frases que nacen pegadas a una época concreta y, sin embargo, terminan envejeciendo como un oráculo incómodo que nadie pidió descifrar. Cuando David Chase pronunció aquellas palabras sobre la trampa invisible de la pequeña pantalla, el streaming ni siquiera era un concepto de ciencia ficción y las plataformas de vídeo a la carta se limitaban a la promesa analógica de la televisión por cable. Sin embargo, su advertencia calaba ya en la médula de lo que hoy constituye nuestra relación cotidiana con el entretenimiento de usar y tirar.

Vivimos hiperconectados, rodeados de algoritmos predictivos que prometen adivinar nuestros gustos más íntimos antes incluso de que seamos capaces de verbalizarlos. La comodidad de tener siempre a mano la siguiente temporada de nuestra serie favorita se ha convertido en una extensión natural del ocio moderno. No obstante, en esa búsqueda incesante de estímulos rápidos reside precisamente la trampa que el creador de la familia mafiosa de Nueva Jersey señalaba con tanta lucidez.

El problema de la televisión es que te da exactamente lo que crees que quieres, hasta que te das cuenta de que te ha vaciado por dentro

Helena Lopes

El scroll infinito y la paradoja del descanso en 2026

Si trasladamos esta reflexión al año 2026, el diagnóstico resulta demoledor para nuestras rutinas nocturnas. Después de una jornada laboral interminable, marcada por la autoexplotación digital y las notificaciones constantes en el teléfono móvil, el ritual de encender la televisión o abrir una aplicación de streaming se plantea como un acto de supervivencia. Buscamos desesperadamente desconectar del ruido exterior, pero a menudo caemos en la trampa del scroll infinito, devorando capítulos sin verdadera atención, convertidos en meros espectadores pasivos de un bucle de contenido que no exige nada de nosotros pero tampoco nos aporta consuelo real.

Ese vaciamiento del que hablaba Chase no es más que el síntoma de una cultura diseñada para anestesiar en lugar de conmover. Cuando el arte audiovisual se reduce a un simple algoritmo de retención, la experiencia del espectador se empobrece. Ya no buscamos la belleza o el conflicto moral que nos obligue a pensar, sino una dosis rápida de dopamina que nos permita apagar el cerebro durante cuarenta minutos antes de volver a empezar al día siguiente.

Frente a la tiranía del consumo automático, recuperar la capacidad de elegir qué vemos, cómo lo vemos y qué espacio dejamos al silencio después de los créditos finales se antoja un acto de resistencia íntima. Al fin y al cabo, las grandes obras maestras de la televisión nunca pretendieron darnos la razón ni confirmar nuestros prejuicios cómodos; su auténtico valor residía, y reside todavía, en sacudirnos por dentro y recordarnos que, incluso frente a una pantalla, seguimos buscando historias que nos devuelvan la humanidad perdida.

Marco Duque

Marco es la firma de PlotTwist para las listas y los rankings de series y cultura pop: el tipo de contenido escrito como quien manda un audio nada más terminar un capítulo.

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