Películas

Sean Connery rechazó ser Gandalf, Morpheus y Dumbledore por el mismo motivo: ‘Nunca entendí el guion’

Sean Connery dejó pasar tres de los papeles más icónicos del cine de fantasía moderno, y siempre dio la misma explicación: simplemente no entendía de qué iban esas películas.

Sean Connery rechazó ser Gandalf, Morpheus y Dumbledore por el mismo motivo: 'Nunca entendí el guion'

Hay actores que rechazan un papel por agenda, por dinero o por no encajar con su carrera. Y luego está Sean Connery, que en apenas una década dijo que no a tres de las franquicias más grandes de la historia del cine por el mismo motivo, repetido casi palabra por palabra cada vez: sencillamente, no entendía el guion.

Gandalf y los 450 millones de dólares que dejó escapar

El caso más citado es el de Gandalf en ‘El Señor de los Anillos’. New Line Cinema le ofreció el papel junto a un porcentaje de la taquilla, y Connery dijo que no. Años después explicó por qué: «Leí el libro. Leí el guion. Vi la película. Sigo sin entenderlo». Según cálculos publicados en 2012, ese rechazo le costó unos 450 millones de dólares en concepto de participación en beneficios de la trilogía, que recaudó cerca de 3.000 millones en todo el mundo. El papel acabó en manos de Ian McKellen, a quien el propio Connery llegó a calificar de «maravilloso» en el papel.

Tampoco quiso ser Morpheus (ni el Arquitecto)

Antes de eso, los hermanos Wachowski le habían ofrecido a Connery el papel de Morpheus en ‘Matrix’, que finalmente interpretó Laurence Fishburne. La razón fue la misma: no lograba seguir la trama. Y no fue la única vez que Matrix se cruzó con Connery — también rechazó el papel del Arquitecto en ‘Matrix Revolutions’, la entrega de la saga en la que la propia trama, según reconocen hasta sus fans más entregados, se vuelve casi imposible de explicar.

Sean Connery en Ámsterdam durante el rodaje de ‘Diamonds Are Forever’ (1971)

Y no, tampoco iba a ser Dumbledore

Tras la muerte de Richard Harris, la productora de ‘Harry Potter’ buscó un sustituto para el papel de Albus Dumbledore, y Connery fue una de las primeras llamadas. Su respuesta, según ha trascendido, fue que no tenía ningún interés en sumarse a «una película infantil sobre magos». El papel terminó recayendo en Michael Gambon, que lo interpretó durante el resto de la saga.

Un patrón, no una casualidad

Tres franquicias, tres papeles hoy inseparables de otros actores, y una única explicación repetida por el propio Connery en distintas entrevistas: si no conectaba con la historia, ni el dinero ni el tamaño de la producción le hacían cambiar de idea. En una industria que suele medir el éxito en cifras de taquilla, Connery prefería medir sus papeles por si el guion le convencía o no — aunque eso significara dejar sobre la mesa algunas de las películas más vistas de la historia.