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Cómo sería una película de cerrajeros (en Sants)

Se han hecho a lo largo de la historia de la cinematografía películas tocando prácticamente todos los temas que a uno se le pueda ocurrir. También respecto a las profesiones, prácticamente todas las que se te puedan ocurrir han sido representada de un modo u otro en la gran pantalla. ¿Bomberos? Unas cuantas, ¿publicistas? Hay cosas interesantes. ¿Policías? a patadas… ¡Si hasta hay de un fontanero con bigote! Pero y qué pasa con los cerrajeros, ¿nadie ha pensado en los cerrajeros?

Por eso mismo, me gustaría teorizar acerca de cómo podría ser una película de cerrajeros en Barcelona Sants, por ejemplo. Y es que, a pesar de que no suele ser una de las profesiones más llamativas y vocacionales del mundo, estamos seguros de que detrás de oficio, marcado en muchas ocasiones por urgencias y situaciones, cuanto menos raras y curiosas.

   El tono de la película  

En este punto no tengo ninguna duda, debería ser una película con un buen tono de humor, centrado en un equipo de cerrajeros que van juntos de un lado a otro, con una furgoneta molona y que, al despedirse, siempre dicen alguna frase divertida, algo como cerrajeros urgentes… los que acuden cuando se pierden las llaves.

Como obviamente es demasiado el despliegue para financiar un grupo así, tendrían una fuente de ingresos paralela vendiendo puertas antiokupa, alguno de los miembros del grupo tratan de explicar las bondades de este producto cuando han terminado de abrir la puerta en cuestión.

   Los miembros  

El equipo estaría compuesto por cinco miembros. Y aquí no habría lugar a la sorpresa: serían todos estereotipos sencillos de personajes vistos ya mil y una veces pero que siguen funcionando en la gran pantalla.

Habría un tipo torpe pero guapo que se encarga del humor físico. Siempre es capaz de meter la pata por muy sencillo que resulte el asunto. Si llegan a una casa donde un hombre se ha dejado la llave puesta por dentro, él es capaz de romper la puerta a hachazos.

Para compensar con el torpe, una chica es completamente eficiente y siempre tiene que ir un paso por delante, ordenando qué hacer. cómo arreglar lo estropeado, y llevando las cuentas del grupo.

Otro de ellos es el ligón, suele emprender misiones en solitario y sin que el resto se dé cuenta, en muchas ocasiones él desaparece.

La cuarta sería la manitas, capaz de abrir las puertas con casi un toque de magia, conoce todos los mecanismos de todas las puertas sólo escuchando el ruido que hace la llave al entrar en la cerradura.

El quinto es el rarito. Nadie es capaz de entender qué hace en el grupo, porque aparentemente no aporta nada. A veces se come llaves o entra en las casas y usa la ducha de los clientes. O incluso se echa una siestecita en su cama.

   La primera parte  

Para empezar la primera parte de lo que podría ser una gran saga, usaría un personaje que ya hemos visto, el de Solo en casa, con un pequeño cambio, se ha dejado la llave dentro de casa y necesita la ayuda de un equipo de cerrajeros en Sants para tener una buena Navidad. El final sería, tras muchas idas y venidas, fácil y sentimental, todos acaban comiendo el día de Navidad en la casa del chico.

¿Habéis leído esto, gente de Netflix?