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La película mejor valorada de la historia de IMDb fue un fracaso de taquilla tan grande que ni siquiera recuperó su presupuesto en cines

'Cadena perpetua' lleva desde 2008 en el número 1 del Top 250 de IMDb, por delante de 'El padrino' o 'Pulp Fiction'. Pero en 1994 fue un desastre comercial: perdió los siete Oscar a los que optaba y salió de los cines sin cubrir ni su propio presupuesto.

La película mejor valorada de la historia de IMDb fue un fracaso de taquilla tan grande que ni siquiera recuperó su presupuesto en cines

Mike Sharp, CC BY-SA 4.0 / Wikimedia Commons

Desde 2008, ‘Cadena perpetua’ (The Shawshank Redemption, 1994) ocupa el puesto número 1 del Top 250 de IMDb, con una nota de 9,3 sobre 10 votada por millones de personas, por delante de ‘El padrino’, ‘El caballero oscuro’ o ‘Pulp Fiction’. Es, según ese criterio, la película mejor valorada de la historia. Y sin embargo, cuando se estrenó en 1994, fue uno de los fracasos comerciales más sonados del año: perdió los siete Oscar a los que optaba y salió de las salas sin haber recuperado ni siquiera su presupuesto de producción.

Un estreno con la peor suerte de calendario posible

La película de Frank Darabont, adaptación de un relato corto de Stephen King, se estrenó en salas limitadas el 23 de septiembre de 1994 en solo 33 cines, con una recaudación de 727.327 dólares. Cuando se amplió a casi 1.000 pantallas el 14 de octubre, la mala suerte quiso que compartiera ese mismo fin de semana con el estreno amplio de ‘Pulp Fiction’, que recaudó 9,3 millones de dólares frente a los 2,4 millones de ‘Cadena perpetua’, quedando esta última en el puesto 13 de la taquilla de esa semana. Ese otoño ‘Cadena perpetua’ tuvo que competir además con ‘Forrest Gump’, ‘Quiz Show’, ‘El río salvaje’ y ‘Ed Wood’ por la atención de un público que ya tenía demasiadas películas serias entre las que elegir.

A la competencia se sumó un problema de percepción: en su crítica de 1994, Duane Byrge, de The Hollywood Reporter, señaló directamente que el título —«enigmático» para el gran público, que no sabía qué esperar de una película llamada así— dificultaba que conectara con una audiencia masiva. Un drama carcelario sobrio y sin estrellas de acción, con un título que no explicaba nada de la trama, no era precisamente fácil de vender en un cartel de cine de los noventa.

Un presupuesto de 25 millones que nunca llegó a recuperar en salas

‘Cadena perpetua’ se hizo con un presupuesto de 25 millones de dólares. Tras su paso inicial por los cines, se quedó en unos 18 millones recaudados en Estados Unidos. Ni siquiera el impulso de las nominaciones al Oscar, que llevó a Warner Bros. a programar una reposición en cines a principios de 1995 y sumar unos 10 millones más, consiguió que la cifra final —28,3 millones de dólares en taquilla doméstica y 28,9 millones en todo el mundo— superase de forma clara el coste de producción, una vez descontados los gastos de distribución y marketing que suelen duplicar el presupuesto real de una película de estudio. Para los estándares de Hollywood de la época, fue un fracaso.

Siete nominaciones al Oscar y cero estatuillas

La Academia sí se fijó en la película: ‘Cadena perpetua’ llegó a los Oscar de 1995 con siete nominaciones, incluyendo mejor película, mejor actor para Morgan Freeman y mejor guion adaptado para el propio Darabont. No ganó ninguna. Aquella fue la noche de ‘Forrest Gump’, que arrasó en casi todas las categorías en las que ambas películas competían, dejando a ‘Cadena perpetua’ como la gran perdedora de la temporada de premios pese a la unanimidad crítica que ya empezaba a rodearla.

La segunda vida: el videoclub y la televisión por cable

El cambio de suerte no llegó de los cines, sino de una decisión de distribución poco habitual: en 1995, Warner Bros. distribuyó 320.000 copias en VHS para alquiler, una cifra alta para una película que apenas había funcionado en taquilla. La apuesta salió bien — se convirtió en el título más alquilado en videoclubes de todo 1995. Poco después, la cadena de cable TNT empezó a emitirla de forma constante dentro de su programación de «clásicos modernos», y más tarde TBS hizo lo mismo, convirtiéndola en un habitual de las tardes de televisión durante años. Esa exposición masiva y repetida, muy alejada del circuito de estreno en cines, es lo que terminó construyendo a lo largo de la década siguiente la reputación que la película nunca consiguió en 1994.

El propio decorado de la ficción ayudó, sin proponérselo, a esa segunda vida. La cárcel de Shawshank se rodó en el antiguo Reformatorio del Estado de Ohio, en Mansfield, cerrado como prisión real en 1990 y a punto de ser demolido cuando el rodaje le dio un uso inesperado. Hoy el edificio funciona como museo dedicado en parte a la propia película —con una galería permanente donada por Frank Darabont— y recibe más de 170.000 visitantes al año que recorren el despacho del alcaide o el túnel por el que escapa Andy Dufresne, otro indicio de cómo un rodaje casi ignorado en su estreno terminó generando, con los años, todo un circuito turístico propio.

‘Cadena perpetua’ ocupa el primer puesto del Top 250 de IMDb, la lista que pondera las valoraciones de los usuarios registrados de la plataforma, desde 2008, cuando desbancó a ‘El padrino’. Con más de tres millones de votos acumulados, mantiene una nota de 9,3 sobre 10. En más de década y media solo ha llegado a perder momentáneamente el puesto en contadas ocasiones, siempre por estrenos muy recientes que arrancan con una avalancha inicial de votos entusiastas y una nota inflada que baja —y con ella su posición— en cuanto el sistema de IMDb empieza a exigir un volumen de valoraciones mayor y más asentado en el tiempo.

Para cuando internet y las plataformas de valoración de películas se popularizaron, ‘Cadena perpetua’ ya se había instalado en la memoria colectiva de una generación entera que la había visto, y revisto, en su propia casa. Ese recorrido inverso al habitual —del fracaso de taquilla al clásico de culto por la puerta de atrás de la televisión— es, tres décadas después, la explicación más razonable de por qué una película que estuvo a punto de pasar completamente desapercibida es hoy, según el voto popular de IMDb, la mejor valorada de toda la historia del cine.