La película ‘Other Mommy’, que Universal estrena el 9 de octubre con Jessica Chastain en un doble papel, no nace de un guion original: adapta ‘Hay algo malo en casa’ (título original, ‘Incidents Around the House’), la novela que Josh Malerman publicó en Estados Unidos en 2024 y que en España distribuye Nocturna Ediciones desde noviembre de 2025, con traducción de I. C. Salabert. En la portada, una frase que resume bien el tono del libro: «Escalofriante», firmada por Stephen King.
Una narradora de ocho años que nadie termina de creer
La novela está narrada en primera persona por Bela, una niña de ocho años que vive en la localidad ficticia de Chaps, Michigan, con sus padres Ursula y Russ, a quienes llama Mommy y Daddo. Desde hace tiempo, Bela recibe visitas secretas de una entidad humanoide que sale de su armario y que ella llama Other Mommy, la cual le pregunta una y otra vez si puede «entrar en su corazón» —un intercambio que, entiende Bela, significaría que la criatura ocuparía su cuerpo mientras a ella la envían a otro lugar. Sus padres, con un matrimonio que se deteriora y un secreto propio de por medio, descartan a la entidad como una amiga imaginaria, mientras la presencia se vuelve cada vez más agresiva y empieza a aparecer también fuera del dormitorio.
Reconocimiento crítico más allá del elogio de King
Más allá de la frase de la portada, ‘Incidents Around the House’ fue finalista del Premio Bram Stoker 2024 a la mejor novela —el galardón de referencia del género de terror en Estados Unidos— y quedó también entre los finalistas del Premio Locus 2025 a la mejor novela de terror. Del Rey, su editorial original, la publicó el 25 de junio de 2024 en tapa dura, digital y audiolibro, con una edición en bolsillo que llegó un año después, en junio de 2025.
El autor detrás de ‘Bird Box’ vuelve a los armarios
Malerman, que se dio a conocer mundialmente con ‘Bird Box’ —adaptada por Netflix en la película con Sandra Bullock que se convirtió en un fenómeno viral en 2018—, mantiene aquí su fórmula favorita: una amenaza que se entiende mejor por lo que no se ve directamente que por lo que se muestra. Esta vez, además, el autor no se ha limitado a vender los derechos: figura como productor ejecutivo de la adaptación cinematográfica, junto al también escritor Ryan Lewis, lo que sugiere una implicación directa poco habitual en el salto de la página a la pantalla.
