Hay una frase de Haruki Murakami que, cuando la lees por primera vez, te para en seco. No porque sea bonita. Porque duele.
«En este mundo, nada hay tan cruel como la desolación de no desear nada.»
No habla de tristeza. No habla de soledad. Habla de algo peor: de ese momento en el que miras a tu alrededor y nada te llama. Ni un libro, ni una serie, ni una persona, ni un plan de fin de semana. No es que estés mal. Es que no estás en nada. Y eso, según Murakami, es lo más cruel que existe.
Es una frase que hoy pesa distinto. En una sociedad saturada de estímulos, notificaciones y contenido infinito, no desear nada ya no es un estado pasajero: es el síntoma de una generación agotada de elegir. El burnout no siempre grita. A veces solo apaga.
Por qué Murakami entiende eso mejor que nadie
Si hay un escritor que ha dedicado su carrera entera a retratar a personas que flotan sin rumbo, es él. Sus personajes cocinan pasta, ponen discos de jazz, pasean sin destino y mantienen conversaciones que no llevan a ningún sitio. Y sin embargo, leyéndolos sientes que alguien te entiende por primera vez.
Murakami no escribe para darte respuestas. Escribe para hacerte compañía mientras no las tienes.
5 libros de Murakami para cuando no deseas nada
Si estás en ese punto, estos son los que yo elegiría. No porque te vayan a sacar de ahí. Sino porque te van a hacer sentir que estar ahí no es tan raro como crees.
1. ‘Tokio blues (Norwegian Wood)’
El libro con el que muchos descubrieron a Murakami. Toru Watanabe recuerda su juventud en un Tokio de los 60 marcada por la pérdida y el deseo de algo que nunca termina de llegar. Si alguna vez has sentido nostalgia de algo que no sabes nombrar, este es tu libro. Disponible en cualquier librería en la edición de Tusquets.
2. ‘Crónicas del pájaro que da cuerda al mundo’
Toru Okada pierde a su gato, luego pierde a su mujer, y luego se pierde a sí mismo. Suena deprimente, pero no lo es. Es hipnótico. Te metes en un pozo con el protagonista y cuando sales, algo ha cambiado. No sabes qué, pero lo notas.
3. ‘Kafka en la orilla’
Un chico de 15 años que huye de casa y un anciano que habla con gatos. Dos historias que no deberían tener nada que ver, pero que acaban contándote lo mismo: que a veces hay que perderte del todo para volver a sentir algo.
4. ‘De qué hablo cuando hablo de correr’
Este no es una novela. Es Murakami hablando de por qué corre maratones. Y sin querer, hablando de disciplina, vacío, rutina y de cómo a veces lo único que te mantiene en pie es repetir un gesto cada día. Si estás en modo automático, este libro te va a resonar de una forma que no esperas.
5. ‘Los años de peregrinación del chico sin color’
Tsukuru Tazaki fue expulsado de su grupo de amigos sin explicación. Veinte años después, decide averiguar por qué. Es el Murakami más accesible y, para mí, el que mejor captura la sensación de sentirte prescindible. Si no has leído nada suyo, empieza por aquí.
La frase que lo cambia todo
Lo que tiene esa cita es que no la puedes rebatir. No desear nada no es paz. No es calma. Es desolación. Y Murakami lo dice sin adornos, como quien constata algo que todos sabemos pero nadie quiere decir en voz alta.
Si estás leyendo esto y te has sentido identificado, hazte un favor: coge cualquiera de estos cinco libros y déjate llevar. No van a resolver nada. Pero vas a sentir que alguien, desde Tokio, te entiende.
Y si ya has leído a Murakami, cuéntame: ¿cuál es la frase suya que se te ha quedado clavada?
