Cuando se trata de elegir la mejor novela de fantasía jamás escrita, el debate suele acabar en el mismo sitio: ‘El Señor de los Anillos’, de J. R. R. Tolkien. Lo confirma una de las encuestas más citadas del género, la de la revista especializada Locus, que en 1987 preguntó a sus lectores por la mejor novela fantástica de todos los tiempos. El resultado no dejó lugar a dudas, y más de tres décadas después sigue siendo el punto de referencia: Tolkien no solo ganó, sino que ocupó también el segundo puesto.
‘El Señor de los Anillos’, el número uno sin discusión
Publicada entre 1954 y 1955, ‘El Señor de los Anillos’ no solo encabezó la encuesta de 1987 de Locus: cuando la revista repitió el ejercicio años más tarde con una votación sobre las mejores novelas fantásticas del siglo XX, Tolkien volvió a situarse en el número uno, por delante incluso de nombres como George R. R. Martin. Es, sencillamente, el libro con el que se mide todo lo demás dentro del género — el que inventó buena parte de sus reglas, desde los mapas al final del libro hasta la idea misma de una "épica" de varios volúmenes. Tolkien tardó más de una década en escribirla, entre 1937 y 1949, y la publicó ya pasados los sesenta años, después de una carrera entera como filólogo y profesor en Oxford — un dato que suele sorprender a quien da por hecho que un libro de este calibre solo puede salir de alguien que se dedicara a la ficción a tiempo completo.
Las 3 que no deberías perderte después
Si ya conoces la Tierra Media, el resto del podio de Locus merece la pena explorarlo:
‘El Hobbit’ (1937), en el segundo puesto, es el libro que lo empezó todo: la aventura previa de Bilbo Bolsón, más ligera en tono que su secuela, pero con el mismo mundo ya completamente construido detrás.
‘Un mago de Terramar’ (1968), de Ursula K. Le Guin, ocupa el tercer lugar. Frente a la épica de Tolkien, Le Guin propone algo más intimista: la formación de un joven mago, Ged, que aprende que el verdadero peligro no está fuera, sino en el equilibrio que él mismo rompe al usar su poder sin medir las consecuencias.
‘La sombra del torturador’ (1980), de Gene Wolfe, cierra el top 4. Es la novela más exigente de las cuatro: ciencia ficción disfrazada de fantasía medieval, narrada por un verdugo, Severian, cuya memoria perfecta no impide que el lector dude constantemente de si está contando la verdad.
Las cuatro comparten algo más que género: son también el origen de sagas y mundos que siguen influyendo en todo lo que se escribe hoy en fantasía, desde Terramar hasta el Sol Nuevo de Wolfe, pasando por la Tierra Media, que sigue siendo, encuesta tras encuesta, el punto de partida obligado. Y las cuatro, además, llegan a España con ediciones en librerías sin dificultad: Minotauro mantiene viva la obra de Tolkien en sus distintos formatos (incluida la edición de un solo volumen ilustrada por el propio autor), mientras que tanto Le Guin como Wolfe cuentan con reediciones recientes en castellano para quien quiera completar el podio.
