Marcada en rojo en el calendario, y con un círculo fluorescente alrededor, teníamos esta muy atractiva cinta que llegaba con la vitola de ser una de las promesas en un año aciago plagado de retrasos y cancelaciones.
Con una propuesta y rumores que la hacían partir como una de las candidatas a los que probablemente sean, de llevarse a cabo, uno de los Oscar más descafeinados que se recuerdan. Con Gary Oldman y un David Fincher en racha tras La red social y Mindhunter, contando la intrahistoria de una de las películas más fascinantes de la historia del cine.
Aquí te dejamos la crítica de Mank, película de Fincher para Netflix.
Sinopsis
A una alejada zona de un alejado pueblo llevan casi en brazos a un guionista con una pierna vendada al que obligan a escribir en 90 60 días una el guion de una película por encargo de un jovencito Orson Welles, quien al parecer la dirigirá y se quedará con la autoría del texto.
Al lado del tipo yace un maletín plagado de botellas de alcohol (su punto muy débil) y un par de jóvenes que tienen como tarea ayudarle. La película, por supuesto, es Ciudadano Kane, la cual debes ver sí o sí antes de enfrascarte en esta, el hombre es Herman J. Mankiewicz.
Crítica
Gary Oldman es la cabeza principal, con una interpretación alta y brillante de un tipo que destaca por cínico en un mundo cínico, esa época soñada por muchos donde equivocadamente los sombreros parecen ser eternos y un tal Hitler completamente efímero, a punto de rendirse. Ojalá hubiera ocurrido al revés.
El guion y la historia, frases brillantes que se te clavarán incluidas, ganan a la imagen, la cual es notable pero demasiado anclada como complemento de Ciudadano Kane. Su estructura funciona, repartiendo interés en las dos vertientes temporales a partes iguales.
Pero quizás en sus flashbacks, que por momentos parecen divagar en exceso y profundizar demasiado en la historia de la historia, en los flashbacks del flashback, es donde venga su principal tara, que hará perderse a los espectadores, a los cuales se les exige demasiado por momentos.
La película brilla aupada en su virtuoso guion, de los mejores de los últimos años, con la identificable fuerza oscariana, y con destellos tan continuados que casi llegan a parecer constantes.
Todos queríamos que fuera la película del año, con suficiente ahínco como para crear una montaña de expectativas a la que, estrenada al fin, se queda a medio camino, observando el glorioso pico, desfondada y asfixiada en su ladera. Regular año si esta es la película del año.
¿Debes verla?
Sí: Imprescindible para aquellos que amen Ciudadano Kane y el Cine, con mayúscula y apóstrofe histórico.
No: Demasiado retorcida para aquellos que sólo busquen divertirse un rato sin tener que leer o saber de más.
