Aviso antes de nada: ‘Contenta’ todavía no está en librerías. Sale el 7 de octubre, de Blackie Books, y llevo días con el adelanto entre manos sin poder dejar de pensar en ella, así que prefiero avisar con tiempo en vez de esperar a tenerla ya leída del todo.
De qué va
La premisa es puro Santiago Lorenzo: un ayuntamiento contrata a Cecilia para grabar un vídeo de promoción turística de su municipio. El problema es que, al llegar, Cecilia descubre que el pueblo es espantosamente feo, sin absolutamente nada rodable, y aun así tiene que rellenar cuarenta y cinco minutos de reportaje. Mientras tanto, a ella le va bastante mejor en el terreno sentimental. Y pese a las dificultades —o más bien atravesándolas con una naturalidad rarísima—, Cecilia es feliz. Sin renunciar al humor, a la extrañeza ni a esa mirada excéntrica que lo distingue, Lorenzo vuelve a hacer lo que mejor sabe: retratar a gente que vive al margen del éxito, de la ambición o de cualquier idea convencional de triunfo, y que aun así está bien.
Por qué confío en este autor a ciegas
Si el nombre de Santiago Lorenzo no te suena de nada, sí te sonará su novela más conocida: ‘Los asquerosos’ (2018), la historia de un chico que tiene que huir de Madrid y se esconde en un pueblo deshabitado, narrada por la voz de su tío. Ese libro lleva ya más de veinte ediciones y más de 100.000 ejemplares vendidos, ganó el Premio Cálamo al libro del año, el de Los Libreros Recomiendan y el de las Librerías de Navarra. Lo interesante es que Lorenzo no llegó a la literatura por el camino habitual: antes de ser novelista fue cineasta, fundó su propia productora en 1992, dirigió películas hasta 2007 y hasta ganó un Goya en 1996 por un cortometraje de animación. Desde 2012 vive él mismo en un pueblo de Segovia de apenas 23 habitantes, lo cual, después de leer la premisa de ‘Contenta’, empieza a sonar menos a anécdota y más a materia prima.
Lo que más me gusta de su forma de escribir
Lo que hace que vuelva una y otra vez a sus libros no es solo el humor, que lo tiene a raudales, sino la honestidad rarísima con la que trata a sus personajes: nunca se ríe de ellos, se ríe con ellos, y casi siempre acaban siendo gente que ha decidido, con plena conciencia, no perseguir lo que se supone que hay que perseguir. ‘Contenta’ promete exactamente eso, solo que esta vez el escenario no es un pueblo abandonado sino uno vivo y feo a rabiar, lo cual, viniendo de Lorenzo, es prácticamente una declaración de intenciones. Tiene 240 páginas, así que no promete ser un tocho interminable, sino la dosis justa de esta rareza suya tan concreta.
¿Habéis leído algo de Santiago Lorenzo antes, o sería ‘Contenta’ vuestra puerta de entrada a este escritor tan particular?
