En 1990, la Crime Writers’ Association (CWA), la asociación británica que reúne a los propios autores de novela policíaca y negra, hizo algo que no se había hecho antes con tanto peso: les preguntó a ellos mismos cuál era la mejor novela del género jamás escrita. El resultado, publicado como ‘The Top 100 Crime Novels of All Time’, sigue siendo más de tres décadas después una de las listas más citadas del género. Y su número 1 sorprende a quien espera un nombre más evidente.
La número 1: ‘La hija del tiempo’, de Josephine Tey
‘La hija del tiempo’ (1951), de la escritora escocesa Josephine Tey, encabezó la votación de la CWA por delante de nombres mucho más conocidos como Christie o Chandler. Es una novela policíaca atípica: su protagonista, el inspector Alan Grant, investiga el caso desde la cama de un hospital, sin moverse de la habitación, apoyándose solo en libros de historia y en lo que le traen sus visitas. El misterio que resuelve no es un crimen reciente, sino uno de hace siglos: si Ricardo III de Inglaterra fue realmente el asesino de sus sobrinos, los ‘príncipes de la Torre’, o si la historia oficial lo convirtió en villano de forma injusta. Fue el último libro que Tey publicó en vida, y la élite del género la sigue señalando como la prueba de que una novela policíaca puede prescindir de persecuciones y escenas de acción y seguir siendo la mejor del género.
Las 3 que no deberías perderte después
Si ya has leído ‘La hija del tiempo’, estas son tres novelas más abajo en ese mismo ranking de la CWA que merece la pena rescatar:
‘El sueño eterno’ (Raymond Chandler, 1939), en el nº2. La primera novela protagonizada por el detective Philip Marlowe es, para buena parte de la crítica, el libro que fijó las reglas del género negro americano tal y como lo conocemos: diálogo cortante, atmósfera de corrupción y una trama tan enrevesada que ni el propio Chandler supo explicar después quién había matado a uno de los personajes.
‘El espía que surgió del frío’ (John le Carré, 1963), en el nº3. Le Carré llevaba años trabajando en el servicio de inteligencia británico cuando la escribió, y se nota: es la novela que sustituyó el glamour de James Bond por el agotamiento moral real de la Guerra Fría, con un final que sigue considerándose uno de los más fríos y desesperanzados jamás escritos en el género de espías.
‘Los secretos de Oxford’ (‘Gaudy Night’, Dorothy L. Sayers, 1935), en el nº4. Con su detective aristócrata Lord Peter Wimsey casi en un segundo plano, la novela está narrada en realidad desde el punto de vista de Harriet Vane, investigando una serie de actos de acoso anónimo en su antiguo colegio universitario de Oxford — y usando el misterio como excusa para hablar, con una franqueza inusual para la época, del lugar de las mujeres en la vida académica e intelectual.
Por qué pesa distinto esta lista
A diferencia de una encuesta de lectores o de una lista de una sola revista, esta la votaron los propios autores del género sobre el oficio de otros autores: no premia la fama ni las ventas, sino la construcción narrativa desde dentro. Que la ganadora sea una novela sin un solo disparo ni una sola persecución dice bastante de lo que de verdad valoran quienes escriben novela policíaca para ganarse la vida.
