Películas

Los expertos coinciden: esta es la mejor comedia romántica de la historia según el AFI, y estas las 3 que no deberías perderte después

El American Film Institute elaboró en 2008 un ranking de género con la opinión de más de 1.500 líderes de la industria: guionistas, directores, críticos y ejecutivos. En el puesto número 1 de la comedia romántica se sitúa una película muda de 1931. Estas son la número 1 y otras tres que merece la pena ver justo después.

Los expertos coinciden: esta es la mejor comedia romántica de la historia según el AFI, y estas las 3 que no deberías perderte después

United Artists

Cuando el American Film Institute (AFI) elaboró su lista «10 Top 10» en 2008 — los diez mejores títulos de diez géneros clásicos del cine estadounidense, votados por más de 1.500 profesionales de la industria: directores, guionistas, actores, críticos y ejecutivos — la comedia romántica tuvo un ganador que sorprende a quien no la conoce: ni una sola línea de diálogo hablado.

La número 1: ‘Luces de la ciudad’ (1931)

‘Luces de la ciudad’ (City Lights), de y con Charlie Chaplin, encabeza el ranking de comedia romántica del AFI por delante de clásicos mucho más citados. La película sigue a Charlot enamorándose de una florista ciega que, por un malentendido, cree que es un millonario. Chaplin la rodó y estrenó en 1931, cuando el cine sonoro ya llevaba varios años implantado en Hollywood — una decisión deliberadamente a contracorriente que muchos en la industria consideraron un suicidio comercial. No lo fue: la película fue un éxito, y su escena final, en la que la florista, ya con la vista recuperada, reconoce a Charlot por el tacto de su mano, está considerada de forma casi unánime por la crítica como uno de los mejores cierres de la historia del cine.

Las 3 que no deberías perderte después

Si ya has visto ‘Luces de la ciudad’, estas son tres películas más abajo en el mismo ranking del AFI que merece la pena rescatar:

Columbia Pictures

‘Sucedió una noche’ (It Happened One Night, 1934), de Frank Capra, con Clark Gable y Claudette Colbert. Es la película que inventó buena parte de las reglas de la screwball comedy — la heredera fugitiva y el periodista que se enamoran a la fuerza durante un viaje en autobús — y, además, un hito histórico de los Oscar: fue la primera película en ganar las cinco categorías principales (película, director, actor, actriz y guion), algo que solo se ha repetido dos veces más en casi un siglo, con ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’ (1975) y ‘El silencio de los corderos’ (1991).

‘Historias de Filadelfia’ (The Philadelphia Story, 1940), de George Cukor, con Katharine Hepburn, Cary Grant y James Stewart. Tiene detrás una de las mejores jugadas de carrera de la historia de Hollywood: tras ser señalada en 1938 como «veneno de taquilla» por los propios exhibidores de cine, Hepburn encargó al dramaturgo Philip Barry una obra de teatro escrita a su medida, compró ella misma los derechos de la película con sus ahorros y negoció con los estudios entregarlos solo a cambio de mantener el papel protagonista y control sobre el reparto. La apuesta funcionó: relanzó su carrera de inmediato, y James Stewart ganó el Oscar a mejor actor por un papel que muchos interpretaron como compensación por no habérselo dado el año anterior por ‘Caballero sin espada’.

‘Cuando Harry encontró a Sally…’ (When Harry Met Sally…, 1989), de Rob Reiner, con Billy Crystal y Meg Ryan, guion de Nora Ephron. Su escena más famosa —la del orgasmo fingido en pleno restaurante, rematada por la frase «Yo quiero lo mismo que ella»— se rodó en el neoyorquino Katz’s Delicatessen, y la mujer que pronuncia esa línea final no es una actriz cualquiera: es Estelle Reiner, la propia madre del director, a quien Rob Reiner reconoció después que le resultó bastante incómodo dirigir en esa escena en concreto.